Parashat Lej Lejá: salir sin dirección
· Ariel Hanasí · Six1Trey · Parashá · Lej Lejá (Génesis 12:1–17:27)
Parashat Lej Lejá (Génesis 12:1–17:27) se lee el Shabat 24 de octubre de 2026. Empieza con dos palabras que cualquiera que haya dejado atrás una vida vieja entiende en el cuerpo: lej lejá, "vete para ti".
לֶךְ־לְךָ מֵאַרְצְךָ וּמִמּוֹלַדְתְּךָ וּמִבֵּית אָבִיךָ אֶל־הָאָרֶץ אֲשֶׁר אַרְאֶךָּ "Vete para ti de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré." (Génesis 12:1)
La semana pasada, Parashat Nóaj terminó en un camino: Téraj, su hijo Avram y Sarai, la esposa de Avram, salieron de Ur y se quedaron a mitad de camino, en Jarán. Esta semana Hashem le dice a Avram que termine el viaje solo. Conoce al hombre en nuestra página de los OGz: ¿Quién es Avraham Avinu?
La parashá en siete aliot
- Rishón (12:1–13): "Vete para ti." Avram, Sarai y Lot viajan a Canaán. El hambre los lleva a Egipto.
- Shení (12:14–13:4): El Faraón se lleva a Sarai; plagas golpean la casa del Faraón; Avram sale de Egipto con riquezas.
- Shlishí (13:5–18): Pelean los pastores de Avram y los de Lot. Se separan; Lot escoge Sodoma. Hashem le promete la tierra a Avram.
- Revií (14:1–20): La guerra de los cuatro reyes contra los cinco. Lot cae prisionero. Avram va a la guerra y lo rescata. Malkitsédek lo bendice.
- Jamishí (14:21–15:6): Avram rechaza el botín de Sodoma. "Cuenta las estrellas." Avram cree.
- Shishí (15:7–17:6): El pacto entre las partes. Hagar e Ishmael. Avram se convierte en Avraham.
- Shevií (17:7–27): El pacto de la brit milá. Sarai se convierte en Sará. Avraham se circuncida a los 99 años.
1. Vete para ti
Las primeras palabras de Hashem a Avram no son "cree en Mí" ni "constrúyeme un templo". Son "vete". Y no solo "vete", sino lej lejá, literalmente "vete para ti" o "vete hacia ti".
Rashi explica: "para tu provecho y para tu bien." Allá, en la tierra nueva, haré de ti una gran nación; aquí ni siquiera tendrás el mérito de tener hijos. Y allá daré a conocer tu carácter en todo el mundo.
O sea, Hashem no le pide a Avram que se vaya como castigo ni como sacrificio. Se lo pide porque quedarse le está matando el futuro. Todo el que ha tenido que irse de un barrio, de un combo o de una familia conoce exactamente este argumento. No te vas porque odias de dónde vienes. Te vas porque allí no hay futuro para ti, y allá adonde vas, sí.
Rav Natán de Breslov lo leyó todavía más personal: "vete hacia ti mismo". Dondequiera que viajes, el verdadero viaje es hacia la persona que de verdad eres, debajo de los antojos, la plata y la necesidad de respeto. El rabino Jonathan Sacks lo llamaba la dirección interior: el valor de seguir la voz de adentro en lugar de la masa.
2. El orden de la salida
Mira otra vez el orden: tu tierra, tu lugar de nacimiento, la casa de tu padre. Los círculos se van haciendo más pequeños y más cercanos. La tierra es lo más fácil de dejar. El lugar donde naciste, el barrio, la gente que te conoció de pelado, es más difícil. La casa de tu padre, la voz en tu cabeza que te dice quién eres, es lo más difícil de todo.
La gente cree que salir es mudarse. Puedes cruzar un océano y seguir cargando todo el barrio contigo: los reflejos, el código, la manera en que mides cada cuarto al entrar. Lej Lejá dice que la mudanza no termina hasta que también dejas la casa de tu padre, la historia heredada de quién tienes que ser.
Y Hashem no le da el destino: "a la tierra que Yo te mostraré". Primero sales. La dirección llega después.
3. Hambre, Egipto y un mal arreglo
Avram llega a Canaán y casi enseguida hay hambre (12:10). La tierra prometida, y nada que comer.
Entonces baja a Egipto, y tiene miedo. Le dice a Sarai: "Di que eres mi hermana", para que los egipcios no lo maten para quedarse con ella (12:11–13). El Faraón se lleva a Sarai a su palacio. Hashem golpea la casa del Faraón con plagas, y el Faraón los despide (12:17–20).
Los comentaristas discuten si Avram hizo bien. El Rambán, por ejemplo, dice que pecó al salir de la tierra y al poner a Sarai en peligro. Sea cual sea la respuesta, la Torá no lo esconde. El primer judío tuvo días malos. Sus primeros pasos en la tierra prometida se torcieron. Si tu vida nueva empezó con hambre y una mala decisión, estás en buena compañía. Sigue caminando.
4. Los pastores de Lot: "igual va a ser nuestro"
De vuelta en Canaán, Avram y su sobrino Lot son ricos, y la tierra no aguanta los rebaños de los dos. Sus pastores empiezan a pelear (13:7).
Rashi explica de qué se trataba la pelea: los pastores de Lot eran malvados y ponían a pastar sus animales en campos ajenos. Los pastores de Avram les reclamaron por robar. Los de Lot respondieron: "La tierra se le prometió a Avram, y él no tiene hijos, así que Lot la va a heredar. No es robo."
Esa es la justificación más vieja del mundo: igual va a ser mío. Me lo deben. Todo el mundo lo hace. La respuesta de Avram es separarse. "Que no haya pleito entre tú y yo… porque somos hermanos. Sepárate de mí" (13:8–9). Hasta deja que Lot escoja primero.
Lot mira la llanura del Jordán, bien regada, y escoge Sodoma (13:10–12), el lugar más rico y más perverso de la zona. Escogió con los ojos. La semana que viene veremos lo que le costó.
A veces lo más generoso que puedes hacer es dejar ir a alguien, aunque sea familia, cuando su manera de hacer plata te va a hundir con ellos.
5. Avram va a la guerra
Cuatro reyes derrotan a cinco, y Lot, que ahora vive en Sodoma, cae prisionero (14:12). Un sobreviviente corre a avisarle a Avram (14:13). El mismo Avram que le dio a Lot la primera opción y lo dejó irse ahora arma a 318 hombres de su casa, persigue a los ejércitos hacia el norte y lo rescata (14:14–16).
Mira otra vez el número: 318. Rashi trae la opinión de los Sabios de que en realidad fue solo Eliézer, su único servidor de confianza, porque el valor numérico del nombre Eliézer es exactamente 318 (Nedarim 32a). Y Rashi señala que la Torá los llama sus entrenados (14:14): gente que él había formado en buenas obras. Avraham no ganó con un ejército. Ganó con una persona en la que había invertido. No necesitas un combo de cientos. Necesitas a uno que de verdad esté contigo, y necesitas ser ese uno para alguien más.
Avram se separó del estilo de vida de Lot. Nunca dejó de ser su tío. Cuando la familia está en problemas de verdad, vas por ellos. Esas dos cosas no se contradicen.
6. "Ni un hilo ni una correa de sandalia"
Después de la victoria, el rey de Sodoma le ofrece un trato a Avram: "Dame las personas y quédate con los bienes" (14:21). Es mucha plata, y se la ganó.
Avram se niega: "No tomaré ni un hilo ni una correa de sandalia, ni nada de lo que es tuyo, para que no digas: 'Yo enriquecí a Avram'" (14:22–23).
Esta puede ser la lección más importante de la parashá para cualquiera que esté saliendo de la economía de la calle. La plata de Sodoma siempre viene con una historia pegada. El que te pagó le va a decir a todo el mundo que él te hizo, y algún día va a venir a cobrar. Avram no quiso que su riqueza llevara el nombre de ese hombre. Como la hoja de olivo de la paloma la semana pasada, escogió plata limpia de la mano de Hashem en vez de plata sucia de la mano de un hombre.
Sí dejó que los jóvenes que pelearon con él tomaran su parte (14:24). Se exigió a sí mismo la vara más alta, y no se la impuso a los demás.
Pan, vino y el primer diezmo
De regreso de la guerra, a Avram lo recibe Malkitsédek, rey de Shalem (más tarde Jerusalén), "sacerdote de D-os Altísimo", que saca pan y vino y lo bendice (14:18–19). Y Avram le da el diezmo de todo (14:20).
Es el primer maaser, el primer diezmo de la Torá. Avram acaba de ganar una guerra. Lo natural sería quedarse con todo. En cambio, lo primero que hace con lo que ganó es dar una décima parte a lo sagrado. Después rechaza el resto de Sodoma.
Fíjate en el orden: primero dar, después rechazar la plata sucia. Quien sabe que una décima parte de lo que le entra le pertenece a Hashem tiene mucho más fácil decirle que no a la plata que viene del lugar equivocado. El pan y el vino, lo que bendecimos en Shabat, aparecen aquí por primera vez, en manos de un rey que sale a recibir a un guerrero cansado en el camino.
7. Cuenta las estrellas
Justo después de rechazar la plata, Avram tiene miedo. No tiene hijos. Todo lo que construyó va a quedar en manos de un servidor. Hashem lo saca afuera: "Mira ahora hacia el cielo y cuenta las estrellas, si puedes contarlas… Así será tu descendencia" (15:5).
"Y creyó en Hashem, y Él se lo contó como justicia" (15:6). Rashi señala que Avram no pidió una señal sobre los hijos. Simplemente creyó. (Sobre la tierra, unos versículos después, sí pregunta: "¿En qué sabré?")
Hay un tiempo para preguntar y un tiempo para simplemente mirar hacia arriba. Un viejo sin hijos, parado afuera en la noche, contando estrellas que no se pueden contar, y escogiendo creer.
8. El pacto entre las partes
Luego viene una ceremonia extraña y oscura: Avram parte unos animales por la mitad, cae sobre él una gran oscuridad, y Hashem le cuenta el futuro. Sus descendientes serán "extranjeros en una tierra que no es suya", esclavizados durante cuatrocientos años, y después saldrán con gran riqueza (15:13–14). Un horno humeante y una antorcha de fuego pasan entre las partes (15:17).
El pacto incluye el exilio. Hashem no les promete a los hijos de Avram un camino fácil; les promete un camino que termina en libertad. Si estás en la mitad de tus propios cuatrocientos años, el pacto entre las partes también es tu promesa.
9. Hagar e Ishmael
Sarai no tiene hijos, así que le da a Avram a su sierva egipcia Hagar por esposa (16:1–3). Hagar queda embarazada, la tensión explota y Hagar huye al desierto. Un ángel la encuentra junto a un manantial y le dice que regrese, y que su hijo se llamará Ishmael, "D-os escucha", porque Hashem escuchó su aflicción (16:11).
Hagar es la primera persona en la Torá a quien le habla un ángel, y la primera que le pone un nombre a Hashem: "Tú eres el D-os que me ve" (16:13). Una sierva fugitiva en el desierto, y Hashem la ve. Nadie está tan lejos que no pueda ser visto.
10. Un nombre nuevo y un pacto en el cuerpo
A los noventa y nueve años, Avram recibe un nombre nuevo, Avraham, "padre de multitud de naciones" (17:5), y Sarai se convierte en Sará (17:15). Los maestros de Breslov señalan que ambos nombres reciben la letra hei, una letra del propio Nombre de Hashem.
Luego viene el mandamiento de la brit milá, "un pacto en tu carne como pacto eterno" (17:13). Y Avraham lo cumple ese mismo día, a los noventa y nueve, con su hijo Ishmael y todos los hombres de su casa (17:23–26).
Avraham empezó esta parashá a los setenta y cinco con una voz diciéndole que se fuera. La termina a los noventa y nueve con un nombre nuevo y un pacto en el cuerpo. Veinticuatro años, y todavía está llegando a ser. Nadie está terminado a los setenta y cinco. Nadie es demasiado viejo a los noventa y nueve.
Altares dondequiera que va
Cada vez que Avram se detiene en algún lugar en esta parashá, hace lo mismo: construye un altar e invoca el Nombre de Hashem. En Shejem (12:7), entre Bet-El y Ai (12:8), cuando vuelve de Egipto al mismo lugar (13:4), y en Hebrón junto a los robles de Mamré (13:18).
Era extranjero en todas partes. Todavía no era dueño de nada de esa tierra. Pero dondequiera que plantaba su tienda, la marcaba para Hashem.
Cuando llegas a un lugar nuevo, un trabajo nuevo, un barrio nuevo, una vida nueva, ¿qué es lo primero que montas? Avraham montaba un altar. Hoy puede ser una mezuzá en la puerta, un horario fijo para estudiar, un estante con un Jumash, una mesa de Shabat. Marca el terreno antes de que el terreno te marque a ti.
"Lej lejá" dos veces
Las palabras lej lejá aparecen solo dos veces en toda la Torá, las dos dirigidas a Avraham. La primera es aquí: vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre. La segunda es en la Akedá, la atadura de Itzjak: "Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Itzjak, y vete para ti a la tierra de Moriá" (22:2).
La primera vez, Hashem le pidió que soltara su pasado. La última vez, le pidió que soltara su futuro. Entre esos dos "vete" está toda la vida de Avraham.
La lección para cualquiera que está empezando de nuevo es simple y dura: lej lejá no es algo que pasa una sola vez. La primera vez que te alejas de la vida vieja es la primera prueba, no la última. Va a haber otro "vete" más adelante, y puede ser más difícil. La buena noticia es que el mismo Avraham que tuvo miedo en Egipto al principio fue el que subió al Moriá al final. Cada salida te hace más fuerte para la próxima.
11. El padre de los conversos
Lej Lejá es la parashá de los conversos. Rashi dice que "las almas que hicieron en Jarán" (12:5) eran personas que Avraham y Sará trajeron bajo las alas de la Shejiná: Avraham a los hombres, Sará a las mujeres. La primera familia judía llegó a la tierra con conversos ya a su lado.
El Rebe de Lubavitch enseñó que el exilio mismo tiene ese propósito: el Talmud dice que el pueblo judío fue dispersado entre las naciones para que se le sumaran conversos, y el Rebe lo leyó tanto literal como espiritualmente, como las chispas de santidad que se recogen en cada lugar adonde un judío es enviado. Todo guer recibe el nombre ben Avraham Avinu, hijo de Avraham nuestro padre. Lee más en nuestra página ¿Quién es Avraham Avinu?, y sobre otro converso famoso, Onkelos.
Cómo leer Lej Lejá esta semana
- De domingo a viernes, una aliá por día. Las siete aliot están al principio de este artículo. Lee cada una en tu idioma y, si puedes, una vez más en hebreo.
- Lee a Rashi y a Onkelos al lado. Sefaria los pone junto a cada versículo. Onkelos te da el significado de cada palabra en arameo, y Rashi te dice qué pregunta hacer.
- Sigue a una persona. Esta semana lee la parashá con los ojos de Lot, o de Hagar, o de Sarai. Cada uno está escogiendo hacia dónde ir.
- Mira la lectura con subtítulos en hebreo y español en la página de Torá de Six1Trey.
- Lleva las preguntas de abajo a tu mesa de Shabat, o a un amigo, si esa es tu mesa esta semana.
La haftará: "No temas, gusano de Yaakov"
La haftará es Isaías 40:27–41:16. Menciona a Avraham directamente: "la descendencia de Avraham, Mi amigo" (41:8). Y le habla a gente que se siente pequeña y gastada: "Los que esperan en Hashem renovarán sus fuerzas; levantarán alas como águilas; correrán y no se cansarán" (40:31). "No temas, gusano de Yaakov… Yo te ayudaré, dice Hashem" (41:14).
Si te sientes como un gusano, dice el profeta, sigues siendo el gusano de Hashem, y Él viene a ayudarte.
Cinco preguntas para tu mesa de Shabat
- ¿Cuál es tu "casa de tu padre"? El círculo más difícil de dejar es el más cercano. ¿Qué historia sobre ti mismo heredaste y necesitas dejar atrás?
- "Igual va a ser mío." ¿Dónde en tu vida estás usando la excusa de los pastores de Lot?
- ¿Qué plata no vas a aceptar? Avraham rechazó un hilo y una correa de sandalia de Sodoma. ¿Hay un trato sobre la mesa del que deberías alejarte?
- ¿Puedes contar las estrellas? ¿Qué te están pidiendo creer antes de poder verlo?
- ¿Cuál es tu nombre nuevo? Avram se volvió Avraham a los noventa y nueve. ¿En quién te estás convirtiendo?
Rashi esta semana
- 12:1 "Vete para ti": para tu provecho y tu bien
- 12:5 Las almas que hicieron: los primeros conversos
- 13:7 Los pastores de Lot y "igual va a ser nuestro"
- 14:14 Los 318: solo Eliézer
- 15:6 Creyó sin pedir señal
¿No conoces a Rashi? Conócelo aquí: ¿Quién es Rashi?
Lo que enseñan otros maestros esta semana
Queremos que aprendas de más de una voz. Esto es lo que enseñan cuatro grandes fuentes de Torá sobre Lej Lejá. Léelas completas en sus sitios:
- Aish Latino · Rav Shraga Simmons: Ve para ti mismo. Avraham cuestionó las creencias que heredó, y Hashem lo mandó a un viaje de autodescubrimiento lejos de la presión social y familiar.
- Aish Latino: Lej Leja Land y Abraham promueve el monoteísmo y pelea la primera guerra mundial. Más ángulos sobre la parashá, en español.
- Chabad.org · el Rebe de Lubavitch: 5 Powerful Insights From the Rebbe on Lech-Lecha (en inglés). El exilio como misión para recoger chispas de santidad y conversos, Itzjak e Ishmael como dos tipos de vínculo con Hashem, y lej lejá como un viaje hacia tu verdadero yo.
- Aish.com · Rabino Lord Jonathan Sacks: Inner-Directedness (en inglés). Seguir la voz interior en lugar de la masa, y por qué ser judío es atreverse a ser diferente.
- Breslov.org · Chaya Rivka Zwolinski: Parshat Lech Lecha: Go To Yourself! (en inglés). Rav Natán lee lej lejá como ir hacia tu verdadero yo, dejando atrás los antojos, el materialismo y el hambre de honor.
Del libro
G2G: De Gángster a Guer es una historia de Lej Lejá: un hombre que dejó su tierra, su barrio y finalmente la casa de su padre, sin saber la dirección, y la encontró. Lee G2G gratis.
Shabat shalom.
Fuentes: texto de la Torá y de Rashi en Sefaria; haftará Isaías 40:27–41:16. Las enseñanzas de otros maestros están resumidas con nuestras palabras; por favor lee sus artículos originales en los enlaces de arriba.