Parashat Bereshit: de la calle a la luz

· Ariel Hanasi · Six1Trey · Parashá · Bereshit (Génesis 1:1–6:8)

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La parashá de la semana es Parashat Bereshit (בְּרֵאשִׁית, «En el principio»), y con ella el ciclo de la Torá vuelve a empezar desde la primera letra. Se lee en la sinagoga el Shabat 10 de octubre de 2026 (29 de Tishrei de 5787) y abarca Génesis 1:1 a 6:8. Si alguna vez sentiste que tu historia ya estaba escrita, que el bloque decidió por ti, esta parashá trae una noticia seria: D-os empieza de nuevo cada año, y te invita a empezar con Él.

Datos de la semana

  • Lectura: Génesis 1:1–6:8 · texto completo en Sefaria
  • Haftará: este Shabat cae en víspera de Rosh Jodesh, así que se lee Majar Jodesh, I Samuel 20:18–42 (Sefaria)
  • Es también Shabat Mevarjim: se bendice el mes de Jeshván (Rosh Jodesh: domingo 11 y lunes 12 de octubre)

En el principio no había bloque

בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹקִים אֵת הַשָּׁמַיִם וְאֵת הָאָרֶץ «En el principio creó D-os los cielos y la tierra». (Génesis 1:1)

La Torá no empieza con una ley ni con un pueblo. Empieza con un mundo que antes no existía. Antes de cualquier barrio, cualquier apellido y cualquier expediente, hubo una voluntad que dijo «que exista».

וַיֹּאמֶר אֱלֹקִים יְהִי אוֹר וַיְהִי אוֹר «Y dijo D-os: sea la luz. Y fue la luz». (Génesis 1:3)

Lo primero que D-os crea con la palabra es luz. Los sabios enseñan que esa luz del primer día era distinta de la del sol, que aparece recién al cuarto día (Génesis 1:14–19; Jagigá 12a). Antes de que existieran las fuentes de luz que conocemos, ya había luz. Para quien viene de la oscuridad, eso no es un detalle técnico: la luz no depende de las circunstancias, viene primero.

¿Dónde estás? La pregunta que nadie puede esquivar

El ser humano es formado de una manera única:

וַיִּיצֶר ה' אֱלֹקִים אֶת הָאָדָם עָפָר מִן הָאֲדָמָה וַיִּפַּח בְּאַפָּיו נִשְׁמַת חַיִּים «Y formó el Eterno D-os al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida». (Génesis 2:7)

Polvo y aliento. Las dos cosas a la vez. Nadie es solo polvo, por más bajo que haya caído. Nadie es solo aliento, por más alto que se crea.

Después del primer error, Adam se esconde entre los árboles, y la Torá registra la primera pregunta que D-os le hace a un ser humano:

וַיִּקְרָא ה' אֱלֹקִים אֶל הָאָדָם וַיֹּאמֶר לוֹ אַיֶּכָּה «Y llamó el Eterno D-os al hombre y le dijo: ¿Dónde estás?». (Génesis 3:9)

D-os sabe dónde está Adam. La pregunta no busca información: es una invitación a que el hombre se ubique, a que deje de esconderse detrás del árbol y diga la verdad completa. En la calle uno aprende a no contestar preguntas. En la Torá, la primera pregunta es la que hay que contestar, y la respuesta empieza por reconocer dónde estoy de verdad.

El pecado está en la puerta, pero tú mandas

La historia de Caín y Hevel (Abel) es la del primer crimen. Antes de que pase, D-os le habla a Caín, que está furioso y humillado:

הֲלוֹא אִם תֵּיטִיב שְׂאֵת וְאִם לֹא תֵיטִיב לַפֶּתַח חַטָּאת רֹבֵץ וְאֵלֶיךָ תְּשׁוּקָתוֹ וְאַתָּה תִּמְשָׁל בּוֹ «Si haces el bien, serás enaltecido; y si no haces el bien, el pecado está agazapado a la puerta. Su deseo es hacia ti, pero tú puedes dominarlo». (Génesis 4:7)

Este versículo es una lección completa de libre albedrío. El impulso existe, está «a la puerta», espera, tiene hambre. Pero el texto no dice «el pecado te domina». Dice «tú puedes dominarlo». Quien ha vivido rodeado de violencia sabe lo que es sentir la rabia agazapada en la puerta. La Torá no te pide que no la sientas. Te dice que el que manda eres tú.

Caín no escucha. Mata a su hermano, y cuando D-os le pregunta por él, responde con la frase más fría del Génesis:

הֲשֹׁמֵר אָחִי אָנֹכִי «¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?». (Génesis 4:9)

La respuesta de toda la Torá es sí: eres responsable de tu hermano. Este Shabat la haftará lo muestra con la amistad de David y Yonatán (I Samuel 20). El hijo del rey arriesga su posición para proteger a su amigo. Eso es lealtad de verdad: no la del código de la calle, que te exige callar y cubrir, sino la que te hace cuidar la vida del otro.

Las leyes para toda la humanidad empiezan aquí

Bereshit no es solo la historia de los judíos. Es la historia de todos los seres humanos, hijos de Adam y, después del diluvio, hijos de Nóaj. El Talmud enseña que las leyes universales que obligan a toda la humanidad se aprenden de un versículo de esta parashá, «Y ordenó el Eterno D-os al hombre…» (Génesis 2:16; Sanedrín 56b). El Rambam escribe que a Adam se le ordenaron seis de esos preceptos y que a Nóaj se le añadió el séptimo (Mishné Torá, Leyes de los Reyes 9:1).

Para los Bnei Nóaj, las personas no judías que eligen vivir según esas siete leyes, Bereshit es su propia primera página. La semana que viene, con la parashá Nóaj, hablaremos de las siete leyes una por una.

Si crees que puedes romper, cree que puedes reparar

Lo que más impacta de Caín viene después. El Midrash cuenta que Adam se encontró con él y le preguntó qué había pasado con su juicio. Caín le contestó que había hecho teshuvá, que había regresado, y que su sentencia había sido aliviada. Adam, sorprendido de la fuerza del regreso, comenzó a decir el salmo del Shabat: «Mizmor shir leyom haShabat, bueno es dar gracias al Eterno» (Bereshit Rabá 22:13; Salmos 92).

El primer asesino de la historia y el primer hombre de la historia terminan hablando del Shabat y del poder del regreso. Rabí Najmán de Breslev lo dijo en una línea que muchos llevamos tatuada en el alma: «Si crees que puedes dañar, cree que puedes reparar» (Likutei Moharán II:112).

De la calle a la luz

En G2G, mis memorias, escribí algo que esta parashá me vuelve a enseñar cada año:

«Y esto es lo que he aprendido sobre los secretos: No mueren. Duermen hasta que Hashem decide que es hora de que despierten». (G2G, capítulo 1)

Bereshit es la parashá de lo que estaba escondido y sale a la luz: la luz del primer día, el «¿Dónde estás?» de Adam, la sangre de Hevel que «clama desde la tierra» (Génesis 4:10). Nada queda enterrado para siempre. Eso puede asustar, o puede liberar. Para mí, que nací en Bogotá, crecí en Queens y volví a Bogotá cargando muchos nombres, fue lo segundo: el día que dejé de esconderme detrás del árbol empezó mi propio Bereshit.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «Bereshit»?

Significa «En el principio». Es la primera palabra de la Torá y da nombre al primer libro (Génesis) y a la primera parashá del ciclo anual.

¿Cuándo se lee Parashat Bereshit en 2026?

En la diáspora se lee el Shabat 10 de octubre de 2026 (29 de Tishrei de 5787), el primer Shabat después de Simjat Torá. Este año la haftará es Majar Jodesh (I Samuel 20:18–42) porque el domingo es Rosh Jodesh Jeshván.

¿Qué tiene que ver Bereshit con los Bnei Nóaj?

El Talmud deriva las leyes universales para toda la humanidad de un versículo de esta parashá (Génesis 2:16; Sanedrín 56b), y el Rambam explica que seis de ellas se le ordenaron a Adam. Bereshit es el comienzo de la historia de todos los pueblos, no solo de Israel.

Siguiente paso

Shabat Shalom. De la calle a la luz. Ariel Hanasi · Six1Trey